Un día para reflexionar: el momento de la deuda ecológica
El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra muestra año tras año que el ritmo de consumo de recursos naturales aumenta, lo que se traduce en una mayor sobre explotación de los ecosistemas

La imperfección existe. Un ejemplo de ello es el modelo de producción y consumo implantado en la actualidad: la economía lineal. Este sistema satisface las necesidades de la población, al menos de aquellos que se encuentran en los territorios desarrollados, pero ignora los límites biofísicos de los ecosistemas.
Los ecosistemas muestran claros signos de sobreexplotación
Con ello, obtenemos muchas imágenes dantescas que llenan los medios de comunicación, donde se evidencia claramente que los ecosistemas están desbordados y muestran signos de sobreexplotación.
Consecuentemente, lo que logramos es extraer más recursos de los que los ecosistemas pueden proporcionar, generando así una deuda ecológica.
Para explicar la situación anterior, se desarrolló el concepto de Día de la Sobrecapacidad de la Tierra o Earth Overshoot Day. Este se refiere al momento del año en el que se consumen todos los recursos que el Planeta puede generar en un solo año.
El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra o Earth Overshoot Day ilustra la presión ejercida por las personas en el Planeta
En otras palabras, es una fecha simbólica que muestra la presión ejercida por las personas en el Planeta. En consecuencia, demuestra que, a pesar de los esfuerzos, no estamos completamente integrados en el desarrollo sostenible, y las generaciones futuras podrían pagar nuestra deuda ecológica.
El día D
En 2024, Día de la Sobrecapacidad de la Tierra mundial se celebrará el 25 de julio. Una mala noticia, pues esta fecha representa un adelanto de 9 días en comparación con 2023. Con ello se refleja que el nivel de consumo de recursos naturales aumenta año tras año.

Sin embargo, es una fecha un tanto engañosa. Todo conocemos que no todos los países tienen los mismos recursos dentro de sus fronteras ni tienen la misma demanda de los mismos. Por ejemplo, en Estados Unidos, su Día de la Sobrecapacidad de la Tierra fue el 14 de marzo, mientras que en China será el 1 de junio.
España logra reducir su Día de la Sobrecapacidad de la Tierra en 8 días en un solo año
En España, este día simbólico se celebrará el 20 de mayo, lo cual supone un retraso de 8 días con respecto al año anterior. El retraso de la fecha en España es una buena noticia, que demuestra tanto la conciencia medioambiental de la población como las medidas adoptadas por el gobierno para reducir la huella ecológica de España.
Aunque es común que los Estados miembros de la Unión Europea, al menos en su mayoría, manifiesten el mismo comportamiento, los integrantes de esta Comunidad Supranacional han incrementado las medidas legislativas para proteger el medioambiente y, según se puede observar, están cosechando los frutos. La implementación progresiva de un modelo de producción y consumo basado en la economía circular es uno de ellos.
A pesar del buen comportamiento que muestran algunos países, para cubrir todas las necesidades actuales de la población, bajo el desarrollo tecnológico actual, es necesario aumentar la deuda ecológica de los Estados.
Días de sobrecapacidad de la Tierra por países 2024

La demanda contra la deuda ecológica
Si analizamos el ritmo de consumo de recursos, actualmente se requieren las materias primas generadas por el equivalente a más de 1,7 Planetas Tierra al año para satisfacer las necesidades de tan solo un año, según lo indicado por Global Footprint Network.
Cada año se acumula una deuda ecológica que equivale a más de 0,7 veces los recursos generados por el Planeta Tierra anualmente
Sin duda, el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra es un día para reflexionar.
Es un momento del año en el que debemos tomar conciencia de que el crecimiento debe basarse en modelos alternativos de producción y consumo, como la economía circular.
También debemos aumentar la implementación de nuevas tecnologías que aumenten la eficiencia de los sistemas productivos, con el objetivo de reducir al máximo nuestra deuda ecológica y las obligaciones que dejamos a las generaciones futuras.