Economía circular, ¿cómo pueden adoptarla las empresas?
El modelo económico actual lineal, basado en "usar-consumir-tirar" y en la dependencia por materia prima de recursos naturales, está predestinado a acabar

El sistema económico actual puede considerarse como una «economía lineal», basada en un modelo de extracción de materias primas naturales, convirtiéndolas en productos y luego desechándolas en vertederos. A día de hoy, según el informe CGR 2023, solo el 7,2 % de los materiales usados se reciclan tras su uso. Esto tiene una carga significativa para el medio ambiente y contribuye a las crisis climática y a la biodiversidad.
Porcentaje global de materiales reciclados en 2023:

Esto significa que más del 90% de los materiales se desperdician, se pierden o no están disponibles para su reutilización durante años, ya que quedan encerrados en existencias duraderas, como edificios y maquinaria. La economía circular, por otro lado, tiene como objetivo minimizar los residuos transformándolos en subproductos en otras líneas de producción, para así promover el uso sostenible de los recursos naturales.
La economía circular establece un modelo de producción y consumo más sostenible
Para 2030, según una investigación de Bain, las empresas esperan que la proporción de ingresos provenientes de productos y servicios circulares aumentará un 30 % con respecto a los niveles de 2021. Para lograr el planeamiento de un modelo de negocio estructurado y eficaz, es necesario que las empresas imaginen cómo será el futuro y, sobre todo, cómo se obtendrán las ganancias.
Actualmente, las actividades humanas consumen 1,75 veces los recursos naturales que el planta puede regenerar en el periodo de un año, es decir, 0,75 más de lo que debería. Debido a ello, las empresas deben buscar evitar cada vez más la dependencia de la extracción de nuevos recursos naturales. Si seguimos escalando el consumo de recursos naturales, siguiendo el modelo de economía lineal, la proyección para 2050 es consumir de 170 hasta 184 gigatoneladas de recursos naturales al año, como se puede observar en el diagrama a continuación.
Proyección para la evolución de la extracción de recursos naturales en un modelo de economía lineal:

La extracción y el uso de materiales representan el 70 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI). Si la tendencia global es reducir significativamente las emisiones, es necesario conocer las actividades críticas o «puntos calientes» de consumo, para identificar producciones insostenibles en sectores de alto impacto como:
- La industria
- La edificación
- La construcción
- La agricultura
Según un estudio de la Fundación Ellen MacArthur, a través de un uso eficiente y más circular de los recursos de tan solo cuatro materias primas industriales clave, concretamente, el cemento, el acero, el aluminio, y plásticos, se reducirían los GEI en un 40 % para 2050. De la misma forma, si se aplica un enfoque circular en los sistemas alimentarios, podríamos lograr reducciones de hasta el 49 % en las emisiones globales de GEI.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), si el mundo implementara actividades más circulares como el reciclaje, la reparación, alquileres y la remanufactura, se crearían 6 millones de puestos de trabajo en todo el mundo para 2030. A nivel europeo, las proyecciones realizadas indican que de aquí a 2030, la economía circular puede generar un incremento adicional del PIB europeo de un 0,5 % e incorporar 700.000 nuevos puestos de trabajo.
Además de promover la sostenibilidad, la economía circular se presenta a diversos sectores como una oportunidad para obtener una ventaja competitiva a gran escala y prosperar en un futuro donde las ganancias se lograrán de manera diferente. Según especialistas, es probable que la transición a una economía circular avance más rápido que otras transformaciones anteriores.
Esto se debe al apoyo político. Por ejemplo, de la UE, que se ha comprometido a ser una de las pioneras en esta materia, y pretende posicionar Europa en la vanguardia de la circularidad. Así mismo, a diferencia de las transformaciones previas que enfrentaron la resistencia del público, actualmente existe una creciente presión social para que las empresas alcancen la neutralidad climática.
Según Gartner, la proyección para el 2029 es optimista, ya que las cadenas de suministro no podrán producir residuos, debido a que los clientes y muchos gobiernos ya no aceptarán estas prácticas. No obstante, es posible anticipar que hasta 2030 la economía circular no solo será el principal modelo económico, sino que se convertirá en el único modelo económico.
En definitiva, según el informe de 2023 de Circle Economy, una economía circular global permitiría satisfacer las necesidades de las personas con tan solo el 70 % de los recursos que se extraen actualmente. La disminución de la dependencia por recursos naturales de primer uso llevará la actividad humana a límites seguros, respetando los ciclos naturales del planeta.
Principios de la economía circular
La economía circular empieza, por:
- Fomentar diseños inteligentes de productos que tengan un tiempo de uso más prolongado
- Desarrollar productos que sean aptos para someterse a un proceso de reciclaje posterior a su uso
- Fabricación de productos que contribuyan a la regeneración de la naturaleza
La recuperación de recursos, la extensión de la vida útil de los productos y la promoción de una economía colaborativa ofrecen valiosos beneficios, que incluyen una mayor resiliencia empresarial, además, de un uso más eficiente de los recursos y un crecimiento de los ingresos provenientes de nuevos clientes, servicios e innovación.
En un modelo económico circular, el residuo se convierte en un recurso a recuperar y revalorizar a través del reciclaje y la reutilización. En este sentido, la UE propuso nueve ejes principales o principios “R” de la economía circular, conocidas como las 9 R’s:
- Rechazar: propone evitar el desperdicio y la compra sólo de los recursos estrictamente necesarios
- Repensar: un enfoque para utilizar los recursos de manera más responsable y sostenible, por ejemplo, a través modelos de reutilización e intercambio o poniendo en el mercado productos multifuncionales
- Reducir: aumentar la eficiencia en la fabricación, para utilizar menos recursos y materiales naturales
- Reutilización: identificar los materiales, recursos y productos que se pueden reutilizar
- Reparación: promover la reparación de los productos, para así aumentar su tiempo de vida
- Restauración: posibilitar la reelaboración y refinamiento de productos usados que no estén dañados, acercándose lo máximo posible a la calidad de los productos nuevos
- Remanufactura: fomentar la posibilidad de desmontar parcial o totalmente productos, que posibiliten el reacondicionamiento y la actualización
- Reutilizar: determinar si los materiales o productos se pueden reutilizar, en otros entornos o para otros fines
- Recuperar: reciclar productos descomponiéndolos en componentes individuales en función de su materia prima, para que se puedan reintroducir las materias primas en las líneas de producción
Al mismo tiempo que avanza la narrativa de la economía circular, los responsables por la cadena de suministro también deben adaptar sus procesos, prácticas y comportamientos para implementar modelos de negocio más sostenibles. De hecho, parte la preocupación de las empresas se enfoca en garantizar que se cumplan los principios de la economía circular en todos los actores involucrados en la cadena de suministro y proveedores. Los modelos de negocio circular se utilizan para recuperar materiales, conservar el valor de los recursos y contribuir a la resignificación de los ecosistemas naturales, así como para la reducción del uso de los residuos y para reducir la contaminación.
Un concepto importante y que está ganando mucho terreno es el producto como servicio.
Se basa en un alquiler, donde el cliente compra un servicio por un tiempo limitado mientras el proveedor mantiene la propiedad y el mantenimiento del producto, así como la durabilidad, la actualización y la destinación correcta del producto al final de su uso. Adicionalmente, la economía circular fomenta el uso de energías limpias, el uso de recursos en cascada y tiene el potencial de generar soluciones sostenibles a nivel micro, meso y macro.
Las empresas que busquen adoptar estos modelos circulares tendrán que desarrollar nuevos modelos de negocio a expensas del pensamiento lineal. Estos modelos ayudarán a las empresas a:
- Mejorar la diferenciación y posicionamiento en el mercado
- Reducir costes
- Generar nuevos ingresos
- Reducir riesgos
- Reducir el impacto en la extracción de recursos de primer uso
Además de desempeñar un papel fundamental en la solución de otros desafíos complejos, como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
La economía circular en España
Las empresas, en particular las pequeñas y medianas empresas (PYME), así como otras organizaciones y actores, a menudo tienen dificultades para acceder a una financiación adecuada para la transición de modelos o sistemas de negocio lineales a circulares. Por ejemplo, se estima que un pequeño agricultor puede tardar tres años para pasar de la producción de algodón convencional a la producción de algodón orgánico. De igual manera, el cambio hacia prácticas circulares puede llevar el mismo tiempo, si no más. A continuación, se puede observar la evolución del porcentaje del uso de materiales circulares en España de 2011 a 2020, en comparación con la Unión Europea.
Evolución del uso de materiales circulares en España, 2011-2020:

Sin embargo, para viabilizar que las empresas puedan implementar la economía circular, tanto en la UE como en España, se han creado una serie de posibilidades de financiación sostenibles. Estas iniciativas buscan reorientar las políticas públicas hacia el impulso de la economía circular y la transición verde. En 2022 se aprobó el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de Economía Circular, basado en 2 líneas de acción. Por un lado, España ha identificado seis sectores prioritarios para avanzar con la implementación de la circularidad:
- Construcción
- Agroalimentario, pesquero y forestal
- Industrial
- Bienes de consumo
- Turismo
- Textiles y confección
Sectores prioritarios para promover la economía circular en España

Por el otro, está la línea de actuación transversal, que tiene como objetivo fomentar la economía circular en las empresas, ofreciendo apoyo a proyectos en diversos sectores. La tendencia es que los Gobiernos fomenten cada vez más las prácticas sostenibles, que además de promover acciones concretas contra los efectos del calentamiento global, también ofrecen ventajas competitivas para las empresas.
Concretamente, las subvenciones se destinan a proyectos que promueven la reducción del consumo de materias primas, el desarrollo del ecodiseño, la gestión de residuos y la digitalización. Las inversiones previstas en el PERTE incluyen ayudas de hasta 492 millones de euros, y se espera movilizar recursos superiores a los 1.200 millones hasta el año 2026.
Para 2030, se proyecta la generación de hasta 70.000 puestos de trabajo en España.
En este sentido, se ha establecido la Estrategia Española de Economía Circular 2030, que establece las estrategias y las métricas a nivel nacional, además de proponer un enfoque adicional en la fase de diseño de productos que prolongue la durabilidad, combatiendo la obsolescencia programada e impulsando la servitización, su reutilización, reforma, reciclado y reprocesamiento de los componentes. Partiendo de productos ecodiseñados, la fase final del ciclo requerirá menos esfuerzos de gestión conforme la economía se vaya “circularizando”. Otra pieza clave para garantizar la transición hacia una economía circular dependerá del aporte de la investigación y la innovación en diversos sectores productivos.
Concretamente, el documento establece los siguientes objetivos para el año 2030:
- Reducir en un 30 % el consumo nacional de materiales en relación con el PIB en comparación con el 2010.
- Reducir el 15% de la generación de residuos respecto de lo generado en 2010.
- Reducir la generación residuos de alimentos en toda cadena alimentaria: 50 % de reducción per cápita a nivel de hogar y consumo minorista, y un 20 % en las cadenas de producción y suministro.
- Incrementar la reutilización y preparación para la reutilización hasta llegar al 10 % de los residuos municipales generados.
- Reducir la emisión de GEI por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2 equivalentes.
- Mejorar un 10 % la eficiencia en el uso del agua
Del mismo modo, etiquetados y sellos desempeñan un papel fundamental como medio de divulgación de la sostenibilidad y de la seguridad del producto al consumidor. En este sentido, hacer que la información sea transparente para el consumidor es fundamental para la promoción y consolidación de estas prácticas. Por lo tanto, es crucial que el consumidor pueda comprender el grado en el que los sistemas y procesos de producción respaldan la sostenibilidad de los recursos naturales, promueven su utilización eficiente y aseguran la preservación de la biodiversidad.
En lo que se refiere a la industria española, existen las agendas sectoriales, que son documentos estratégicos para la orientación de diversos sectores. Dichos documentos han incluido premisas ambientales con el objetivo de promover el ecodiseño inteligente de productos, la optimización de líneas de producción, aumento de vida útil y recuperación de productos.
Por último, en determinados casos, para fomentar la circularidad en la política industrial, el Estado deberá regular el acceso al mercado de productos y servicios, permitiendo exclusivamente la comercialización de aquellos que cumplen con criterios ambientales fiables y de salud pública mínimos.