¿Por qué no te convenzo?
El cambio climático es uno de los grandes retos a los que se enfrenta la sociedad. Sin embargo, muchas personas no quieren implicarse en su lucha

Hay una cuestión que preocupa en la sociedad: las corrientes negacionistas. Existen multitudes de personas que presentan visiones alternativas de carácter irracional que chocan con el consenso establecido por la comunidad científica.
Una de las corrientes negacionistas más peligrosas es la relacionada con el cambio climático antropogénico. Esto ha llevado a la identificación de diversas teorías basadas en la desinformación, que provocan enfrentamiento y obstaculizan el progreso.
El negacionismo del cambio climático antropogénico utiliza teorías irracionales basadas en la desinformación
Eso ha llevado a la creación de movimientos sociales y políticos populistas, los cuales tergiversan la información a favor de sus mensajes irracionales y contribuyen a la intoxicación de los medios de comunicación, ocultando datos de interés.
El retorno
El calentamiento global es una de las cuestiones más sonadas del cambio climático que se ha observado en las últimas décadas.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha realizado diferentes escenarios y ha pronosticado que la temperatura media puede aumentar en hasta 4 ºC durante los próximos 100 años sino se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Calentamiento de la superficie mundial desde 1900 en grados centígrados (ºC)

Las emisiones de gases de efecto invernadero pueden aumentar la temperatura en hasta 4ºC durante el próximo siglo
De hecho, entre 1880 y 2023 se ha incrementado la temperatura oceánica y mundial en 1,18 ºC.
Variación de la temperatura oceánica en º C

La crisis climática puede tener graves consecuencias para el equilibrio de los espacios naturales, causando una gran pérdida de biodiversidad en los ecosistemas debido a la destrucción de hábitats y a cambios en las redes tróficas, además de aumentar la frecuencia de fenómenos climáticos extremos con referencia a los registros históricos.
Los fenómenos climáticos extremos pueden manifestarse en sequías intensas, inundaciones severas o heladas radicales. Un ejemplo de esto es la grave sequía que acabamos de presenciar en diversos puntos de España, debido a una reducción drástica de las precipitaciones y un aumento de las temperaturas.
La frecuencia de los sucesos climáticos extremos está aumentando
Una de las justificaciones que suelen utilizar las corrientes negacionistas y populistas es la presencia de estos eventos en los registros históricos. Lo cual es totalmente cierto. Sin embargo, se obvia por completo el acortamiento que está sufriendo el tiempo de retorno que existe entre dos fenómenos extremos.
El tiempo de retorno hace alusión a la frecuencia entre estos dos sucesos; es decir, cuántos años pasan entre que finaliza un evento meteorológico extremo y se inicia el siguiente.
Una de las cuestiones que se ha observado en los últimos años es el aumento en la ocurrencia de los fenómenos meteorológicos extremos. Un asunto cuanto menos preocupante, porque es un indicio claro de que los patrones climáticos están cambiando.
El causante
Como se ha avanzado anteriormente, las emisiones de GEI es el principal causante del aumento de temperatura actual y futuro.
Los GEI son tan necesarios como perjudiciales a la vez. Estas partículas retienen el calor y permiten que en la Tierra disfrutemos de una temperatura media de 15 ºC. Sin embargo, el aumento de GEI en la atmósfera causa que se incremente la retención de calor.
Si se observa la evolución del contenido de GEI en la atmósfera, se aprecia cómo desde la revolución industrial se ha producido un incremento de estas partículas, a causa, principalmente, de la quema de combustibles fósiles procedente de las actividades humanas.
Se ha llegado a indicar que la Tierra ha concentrado los cambios de 20.000 años en tan solo 170, pues desde 1750 se ha incrementado su valor en un 50 %. Si en ese mismo periodo se analiza las emisiones de CO2, se observa que se ha pasado de emitir 3,35 millones de toneladas de CO2 en 1750 a 36.642 en 2022.

Evolución de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera
En millones de toneladas

Si reducimos la franja de estudio a la emisión de GEI desde la década de los sesenta del pasado, se observa un incremento exponencial.
Evolución de la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera
En partes de millón

Disminuye el hielo…
El satélite Grace Follow-On de la NASA ha observado que la Antártida está perdiendo una gran cantidad de hielo al año, el equivalente a el peso de la roca que forma el Monte Everest.
Un reciente estudio publicado por la revista Nature Climate Change afirma que el deshielo de parte de la Antártida es totalmente irreversible en cualquiera de los escenarios medioambientales planteados por el Acuerdo de París. Por tanto, provocará un incremento del nivel del mar. Aunque sí es cierto que los efectos del mismo se pueden mitigar si se aplican las medidas correctoras adecuadas.
El aumento del nivel del mar puede tener consecuencias catastróficas. Esto implicaría un aumento de la erosión de los litorales, la inundación de humedales y la pérdida de otros sistemas naturales lo que se traduce en una reducción drástica de la biodiversidad de estos espacios.
Además, el deshielo de los casquetes polares puede tener un grave efecto negativo sobre las corrientes oceánicas, las cuales influyen de manera significativa en la regulación climática.
La liberación de agua dulce procedente de los polos puede cambiar la densidad de los mares y océanos, lo que afecta la regulación de las mencionadas corrientes oceánicas, con los consiguientes efectos sobre el clima.
Aumenta la arena…
Por otro lado, se ha detectado una expansión de los desiertos. Por ejemplo, el Sáhara se ha expandido un 10 % en los últimos 100 años, lo que lleva a la desaparición de grandes ecosistemas y una disminución significativa del suministro de agua.
Y desaparecen los seres vivos
En este sentido, el cambio climático puede beneficiar la expansión de ciertos organismos en algunos ecosistemas, especialmente aquellos que se encuentren helados y su temperatura media ascienda.
Sin embargo, la velocidad acelerada del cambio limita la capacidad de adaptación de la mayoría de los organismos, lo que resulta en una pérdida considerable de biodiversidad.
Uno de los informes del IPCC indica que con un incremento de temperatura de 1,5 ºC durante los próximos 100 años desaparecerá aproximadamente el 6 % de los insectos, el 8 % de las plantas y el 4 % de los vertebrados.
Sin embargo, si tenemos en cuenta que la temperatura puede ascender aún más, el efecto de pérdida de biodiversidad es aun mayor. Con una subida de temperatura de 2 ºC, existe el riesgo de que desaparezcan el 18 % de los insectos, el 16 % de las plantas y el 8 % de los vertebrados.
A primera vista, estas cifras pueden parecer insignificantes. Sin embargo, representan la pérdida de organismos vivos clave para el desarrollo de las cadenas tróficas, la polinización y de todas las actividades económicas.
La velocidad y la incertidumbre
Llegados a este punto, se puede observar que el mayor problema del cambio climático se produce por dos cuestiones.
En primer lugar, la velocidad a la que están ocurriendo los cambios. La mayoría de los organismos vivos no podrán adaptarse a las nuevas condiciones de los futuros ecosistemas, lo que provocará su desaparición, entre ellos se encuentra el ser humano.
En segundo lugar, la incertidumbre asociada a los ajustes es especialmente preocupante. Muchos expertos coinciden en que no sabemos con precisión qué ocurrirá con las alteraciones derivadas de la crisis climática.
Si bien existen diversos modelos que nos permiten hacernos una idea de lo que podría suceder, es compartida la opinión de que la probabilidad de error de dichos modelos puede ser alta, y los cambios podrían ser menores o peores de lo previsto.
La velocidad y la incertidumbre son los peores compañeros de viaje en esta lucha contra el cambio climático. La incredulidad, la irracionalidad y la inacción de una parte de la población dificultan el desarrollo de planes para enfrentar los problemas, los cuales se basan en el consenso y se ven diluidos por los movimientos populistas.