Guía rápida para entender el idioma de la sostenibilidad – ASG / ESG
Con el avance de más prácticas que abarcan los parámetros ESG, nuevos términos están sido acuñados. Los nuevos conceptos tienen el objetivo de estructurar cada vez más las acciones e iniciativas de las empresas hacia un mundo más responsable

¿Qué es ASG / ESG?
Las siglas ESG (Environmental, Social and Governance) o en español ASG (Ambiental, Social y Gobernaza) están cada vez más insertadas en los debates políticos y empresariales. En los últimos años, los criterios ambientales, sociales y de buen gobierno, han ganado protagonismo, y ya determina las estrategias de las gigantes multinacionales, bancos y grandes fondos mundiales de inversión con la previsión de abarcar cada vez más empresas.
La nueva legislación Directiva 2022/2464 del Parlamento Europeo establece la obligación de publicar informes de sostenibilidad entre 2025 y 2029. Estas nuevas iniciativas marcan los objetivos hacia una economía global más verde, con cada vez más empresas comprometidas en promover la transición verde de sus operaciones, identificando los principales retos y las tendencias futuras. Se espera no sólo que las organizaciones mejoren la transparencia de sus actividades, sino que incrementen la ambición en temas relativos a ASG / ESG, buscando minimizar cada vez más los impactos negativos.

A continuación, se detallarán los nuevos términos y conceptos involucrados en las iniciativas de ASG / ESG.
Bonos climáticos
La Iniciativa de Bonos Climáticos (CBI, por sus siglas en inglés) es una ONG internacional que trabaja para movilizar el capital global para la acción climática. Lo hace promoviendo la inversión en proyectos y activos necesarios para una transición rápida a una economía baja en carbono y resistente al clima. La estrategia es desarrollar un mercado de bonos verdes que ayude a reducir el costo del capital para proyectos sostenibles en mercados desarrollados y emergentes, además de apoyar a los gobiernos que buscan acceder a los mercados de capital de deuda.
Capital natural y servicios ecosistémicos
Los términos capital natural y servicios ecosistémicos nacen de la necesidad de herramientas capaces de medir la biodiversidad y, con eso, garantizar su protección en proyectos e iniciativas. Se entiende por capital natural el stock de recursos naturales renovables y no renovables (plantas, animales, aire, agua, suelos y minerales) que se combinan para producir un flujo de beneficios para las personas.
El concepto de capital natural destaca la importancia de valorar y conservar los recursos naturales y los ecosistemas como activos que contribuyen al bienestar humano y la prosperidad económica. También subraya la necesidad de prácticas de gestión sostenible para garantizar la disponibilidad continua de estos recursos y servicios para las generaciones futuras. Estos recursos y servicios a menudo se denominan servicios ecosistémicos. Los servicios ecosistémicos son los beneficios que las personas obtienen de los ecosistemas, y son esenciales para el bienestar humano y la prosperidad económica
Se refieren específicamente a los resultados o productos finales de los sistemas ecológicos. Es decir, las cosas consumidas o utilizadas directamente por las personas.
Diligencia debida (Due Diligence)
La diligencia debida es una evaluación realizada por expertos, que busca identificar y comprender los riegos, responsabilidades, oportunidades y mitigar cualquier impacto negativo que el proyecto o negocio pueda tener en el medio ambiente o en la sociedad, así como potenciar los resultados positivos cuando sea posible. La diligencia debida a menudo implica un enfoque multidisciplinar, con varios especialistas, incluidos abogados, contadores, analistas financieros, consultores ambientales y expertos de la industria, que desempeñan funciones en el proceso.
Las responsabilidades y procedimientos específicos pueden estar sujetos a requisitos legales y reglamentarios en diferentes jurisdicciones e industrias. Durante el proceso se evalúan:
- Los impactos ambientales y sociales
- Consultan con las partes interesadas
- Adquisición y uso de tierras
- Condiciones laborales
- Salud
- Seguridad
- Relaciones con las comunidades cercanas
- Además del suministro
- Y gestión de la cadena valor
Es utilizada comúnmente en transacciones de inversión y financiación, en proyectos de fusiones o adquisiciones e inversiones de capital privado. Al realizar la diligencia debida, los inversores y prestamistas pueden evaluar los riesgos y responsabilidades potenciales asociados a una inversión y garantizar que se alinee con sus valores y políticas ambientales y sociales.
Las siglas ESG están cada vez más presentes en los debates políticos y empresariales, debido a la necesidad de promover iniciativas que fomenten la transición de las actividades humanas hacia prácticas más sostenibles y verdes
Directiva de informes de sostenibilidad corporativa (CSRD)
La Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (sigla en inglés, CSRD) de la UE, 2022/2464/UE, amplia el número de empresas obligadas a informar sobre cuestiones de sostenibilidad. Anteriormente, las empresas obligadas a publicar los informes de sostenibilidad se basaban en la Directiva de Informes No Financieros (NFRD), la CSRD la sustituye, ampliando el alcance de los asuntos de sostenibilidad.
Se estima que 50.000 empresas de la UE deberán empezar a reportar sobre la sostenibilidad de su negocio, tornando los datos públicos y transparentes. La obligatoriedad de la publicación de los informes va a ocurrir de forma escalonada entre 2024 y 2029, como se expone en la siguiente tabla.

La nueva directiva obliga a la publicación de informe a las PYMES que coticen en bolsa, que tengan más de 10 empleados o 20 millones de euros anuales de ingreso. Adicionalmente, existe una cláusula de exclusión voluntaria hasta el 2028, en la que éstas podrán optar por no adoptar las obligaciones hasta esta fecha máxima, siempre que lo justifiquen en su informe de gestión.
Directrices de la OCDE
Las Directrices de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) para Empresas Multinacionales (EMN) son un conjunto de recomendaciones diseñadas para promover la conducta empresarial responsable entre las EMN. Proporcionan orientación sobre una variedad de temas, incluyendo derechos humanos, derechos laborales, protección del medio ambiente y corrupción. Las directrices son voluntarias y se aplican a todas las EMN que operan en o desde países adheridos a la OCDE. Se trata de un conjunto de 10 directrices de cómo estas empresas pueden dirigir sus negocios de manera sostenible y responsable.
Economía circular
La economía circular es un modelo económico que tiene como objetivo minimizar el desperdicio, maximizar la eficiencia de los recursos y promover la sostenibilidad. Está en contraste con la economía lineal tradicional, que sigue un patrón de «tomar-hacer-desechar» (take-make-dispose), donde:
- Se extraen los recursos
- Se fabrican los productos
- Se usan
- Y luego se descartan como desechos
Relacionado
En una economía circular, los recursos se utilizan de manera más eficiente y los residuos se minimizan a través de estrategias como el reciclaje, la reutilización, la renovación y la refabricación. La economía circular se considera una forma innovadora de abordar la escasez de recursos, reduciendo los impactos ambientales y creando oportunidades económicas al desvincular el crecimiento económico de la extracción y consumo de recursos.
Huella de carbono
La huella de carbono puede referirse a un producto, a la organización, a un evento o a un individuo. Al calcular la huella de carbono, se pueden identificar las principales fuentes de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y, por lo tanto, actuar tomando medidas para reducir estas emisiones. Esta medición calcula las emisiones directas e indirectas de GEI generadas durante todos los procesos involucrados, que incluyen el uso de energía, materiales, residuos generados y los transportes.
Las emisiones se dividen según sus alcances:
Alcance 1:
Representan las emisiones directas de GEI que se producen a partir de fuentes que son propiedad o están controladas por la empresa. Se trata de emisiones producidas in situ y dentro de los límites operativos de la organización. Son las emisiones de combustibles fósiles como, por ejemplo, calefacción, refrigeración, generación de electricidad, vehículos de la empresa y emisiones de procesos industriales.
Alcance 2:
Abarcan las emisiones indirectas de GEI asociadas con la generación de electricidad, calor o vapor compradas o adquiridas por la entidad. Estas emisiones son el resultado del consumo de energía, pero se producen en fuentes fuera de los límites operativos de la organización.
Alcance 3:
Abarcan todas las demás emisiones indirectas de GEI asociadas con las actividades, pero procedentes de fuentes fuera de su control directo. Estas emisiones representan una visión más amplia de la cadena de suministro y la cadena de valor de la organización. Una vez que se determina la huella de carbono, las empresas pueden tomar medidas para reducir el impacto ambiental, haciendo que sus procesos sean más verdes y sostenibles, así como para atraer clientes.
Informes de sostenibilidad
Para promover la buena gobernanza y la responsabilidad social, las empresas tienen que elaborar sus informes de sostenibilidad según las nuevas las directrices presentes en la nueva normativa. La visión global de los informes de sostenibilidad considera que para su elaboración se prevé la medición de indicadores de desempeño, divulgación y rendición de cuentas frente a grupos de interés internos y externos, además de relacionar el desempeño de la empresa con los ODS.
Para atender a estas expectativas de elaboración de la memoria de sostenibilidad de manera clara y transparente, se necesita un marco de trabajo común a nivel mundial, con un lenguaje sencillo y estándares comunes, que sirvan para comunicar los datos de forma clara.
La GRI (Global Reporting Iniciative) proporciona un marco fiable para la elaboración de estos informes, ya que es una organización internacional independiente que impulsa esta publicación alineada a los ODS. Adicionalmente, EFRAG (European Financial Reporting Advisory Group), organismo europeo independiente, está trabajando en la formulación de unos estándares comunes y sencillos para el informe, con el objetivo de mejorar la calidad de la información financiera en Europa.
La Directiva 2022/2464 del Parlamento Europeo es un marco hacia un mundo más sostenible, incluyendo la obligación escalonada de más organizaciones para la publicación de informes de sus actividades, dando transparencia a sus operaciones e impactos
Materialidad y doble materialidad
La materialidad es el tema clave a la hora de la elaboración de las memorias de sostenibilidad para las empresas, ya que los temas materiales son los que más afectan a la organización. El proceso de determinación de los temas materiales se basa en la identificación y evaluación continua de las temáticas que más impactan en la operación de las empresas.
En este proceso, la participación de los grupos de interés y expertos son clave para una identificación eficaz y coherente. Para esto, es esencial tener claridad en las características del sector en que se opera, los riegos involucrados en el negocio, que pueden ser:
- Ambientales
- Sociales
- Relativos al personal
- Derechos humanos
- Lucha contra corrupción
- O soborno, entre otros
El concepto ha evolucionado a la doble materialidad. Las organizaciones no deben considerar solo los impactos financieros de los parámetros ASG / ESG en sus operaciones, sino también el impacto de sus actividades en la economía y la sociedad en general. En esencia, se trata de dos dimensiones de materialidad donde se elabora una matriz que identifica los impactos más significativos para la organización, ya que las empresas, al identificar estas características que impactan directamente con sus operaciones, deben relacionarlas para la elaboración de la matriz de materialidad.
ODS
Con el horizonte de 2030 tan cerca, las empresas e instituciones necesitan acelerar la integración de los retos globales en su estrategia empresarial para contribuir a la consecución de los distintos objetivos establecidos, por esta razón iniciativas como los 17 ODS (Objetivos del Desarrollo Sostenible) son cruciales.

En lo que se refiere al tiempo, no existe mejor momento que ahora para establecer la forma de contribuir a dichos objetivos mediante acciones concretas. Los negocios, a largo plazo, se van a ver expuesto a riesgos ambientales (cambio climático, agotamiento de los recursos naturales, pérdida de biodiversidad, etc.) y sociales (desigualdad y problemas sociales, falta de atracción de talento, etc.) que se pueden convertir en impactos importantes para la viabilidad de la empresa.
A nivel macro, un sistema financiero y corporativo sostenible y próspero tiene que basarse en una normativa exigente y un sistema financiero transparente. Es por esto que, cuando un negocio considera los ODS en su planteamiento empresarial, está apostando por un futuro mejor, haciendo patente la necesidad de apostar por un Negocio Responsable.
Para conseguir que las empresas se sumaran a los objetivos del primer milenio, y después a los ODS de la Agenda 2030, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) creó el UNGC (United Nations Global Compact), que es una iniciativa voluntaria que fomenta la adopción de prácticas de negocio responsable.
El UNGC ayuda a las empresas a integrar la sostenibilidad y la responsabilidad corporativa en sus modelos de negocio, estructuras de gobierno y procesos de toma de decisiones, lo que puede mejorar su reputación, reducir riesgos y aumentar su competitividad y rendimiento financiero a largo plazo. A nivel nacional, está representada por La Red Española, la iniciativa de la ONU que se destaca por liderar la sostenibilidad empresarial en el mundo.
Cuenta con más de 1.600 entidades que han posibilitado más de 15.000 buenas prácticas de mercado, acordes con los derechos humanos, las normas laborales, el medioambiente y medidas anticorrupción. Actualmente, el 45% de las entidades participantes son pymes, el 38% grandes empresas, y el 17% otras entidades.
Principios de ecuador
En junio de 2003, un grupo de importantes instituciones financieras adoptó un conjunto de directrices voluntarias conocidas como los «Principios de Ecuador» con la intención de crear una referencia para evaluar y gestionar las cuestiones medioambientales y sociales en el sector de la financiación de proyectos.
Son 10 principios que se basan en las políticas y directrices de la Corporación Financiera Internacional (CFI), la rama del Banco Mundial dedicada al desarrollo del sector privado. Ya que el sector financiero se ha dado cuenta de su influencia para promover buenas prácticas sociales y medio ambientales responsables, especialmente en los mercados emergentes. Actualmente, 138 instituciones financieras de 38 países diferentes son miembros de los Principios de Ecuador.
Ratings de sostenibilidad
Las calificaciones o ratings ESG / ASG proporcionan a los inversores y la sociedad una comprensión de la exposición de una empresa y cómo gestiona los temas de ESG / ASG internamente. Son empresas que se dedican a emitir esta calificación y cuentan con muchos indicadores que miden métricas de interés. Las principales empresas emisoras de ratings ASG / ESG se detallan en la figura a continuación.

Taxonomía
En 2020 se presentó el Plan de Inversión del Pacto Verde Europeo, que ha movilizado un total de 1 billón de euros en inversiones sostenibles para la próxima década, además de crear un ambiente idóneo para facilitar y estimular las inversiones público-privada de transición necesarias.
El reglamento 2020/852/UE introduce el termino Taxonomía, que puede ser definido como un diccionario de las actividades económicas sostenibles. La «taxonomía» es un sistema de clasificación para la identificación de actividades, activos y/o categorías de proyectos con objetivos clave tanto climáticos, verdes o ecológicos, sociales o sostenibles. Tiene el objetivo de:
- Armonizar los criterios para determinar una actividad económica como sostenible
- Evitar el «green washing» corporativo
- Facilitar la captación de inversión/financiación a proyectos realmente sostenibles
- Establecer un estándar para valorar la sostenibilidad de actividades económicas independiente y basado en la ciencia
Las actividades tienen que cumplir 4 tipos de criterios para que la actividad económica se defina como sostenible. Las actividades pueden ser definidas como:
- Actividades elegibles – podría ser sostenible pero no cumple los criterios establecidos por la UE.
- Actividades alineadas – son actividades sostenibles según UE, ya que cumple todos los requisitos.
Cada vez más entidades financieras comenzarán a establecer líneas de financiación ligadas a los indicadores de Taxonomía para facilitar sus informes y mejorar la sostenibilidad de las carteras de clientes. Organizaciones, empresas o proyectos que busquen financiación pública procedente de los fondos europeos, también tendrán que adherirse al reglamento de taxonomía. Así como publicar los 3 indicadores claves de desempeño (KPIs):
- % de la facturación – que proviene de productos o servicios asociados a actividades económicas sostenibles.
- % del total de su activo fijo (CapEx) – relacionado con activos o procesos asociados a actividades económicas sostenibles.
- % de los gastos de explotación (OpEx) – relacionados con activos o procesos asociados a actividades económicas sostenibles.