¿Se ajustan las políticas públicas a las necesidades para conseguir la transición verde?
Los gobiernos y las grandes empresas siguen aferrándose a un modelo que nos conduce al desastre, a este ritmo de crecimiento necesitaríamos 1,75 planetas tierra y solo disponemos de uno

Las economías globales sólo podrán seguir creciendo si optan por adherirse a prácticas más sostenibles. Debido a la pérdida acelerada en términos de biodiversidad y a la alteración humana de los ciclos naturales de auto renovación, están contribuyendo para que los efectos negativos del cambio climático sean cada vez más severos.
El descenso de la disponibilidad de energía barata, de alta calidad y de fácil acceso, como son los combustibles fósiles, nos indica que no es posible seguir con un modelo socioeconómico que persigue el crecimiento económico aislado, poniendo en jaque las condiciones de vida tal como la conocemos. El consumo humano ahora requiere los recursos naturales de 1,75 planetas, en lugar de solo uno, siendo destinados aproximadamente la mitad de estos productos para la producción de alimentos. En la gráfica a continuación, se puede observar cuántos planetas necesitaría cada país, en términos de recursos naturales, si mantienen el nivel de consumo actual.
¿Cuántos países necesitaríamos para seguir el ritmo actual de consumo de recursos naturales?

Actualmente, se puede observar:
- El agotamiento de los recursos naturales,
- Las frecuentes e intensas sequías
- Incendios
- Inundaciones
- Fenómenos meteorológicos severos
Todos estos sucesos pueden acentuar las desigualdades sanitarias y sociales principalmente en economías más vulnerables que están en vías de desarrollo o países menos adelantados. En la última década se han soportado algunos de los años más cálidos desde que se tienen mediciones, y la población es cada vez más consciente de la gravedad del problema.
Según la NASA, el verano de 2023 ha sido el más caluroso desde 1880, año en el que se empezaron a registrar las temperaturas terrestres. Los meses de junio, julio y agosto combinados fueron 0,23ºC más cálidos que cualquier otro verano registrado por la NASA. La proyección es que la situación se agrave, con el planeta en camino a un aumento de la temperatura, que puede llegar a 2,7°C más hasta finales del siglo actual, valor por encima del pactado en el Acuerdo de París, que se comprometía con un aumento de 1,5ºC
En la COP26 en Glasgow, muchos países se han adherido a iniciativas más ambiciosas, buscando disminuir este aumento y los efectos del calentamiento global. Sin embargo, según la Agencia Internacional de Energía (AIE), los últimos compromisos pactados aún dejan una brecha significativa en las reducciones de emisiones necesarias para llegar a 2030 con un aumento máximo de la temperatura en un 1,5°C.
Los gobiernos y las grandes empresas siguen aferrándose a un modelo que nos conduce al desastre, según se puede comprobar con los indicadores ambientales, en lugar de afrontar la necesaria transición ecológica, buscando frenar el impacto de la crisis ambiental global.
Es apremiante y necesario empezar a abrir puertas a una transición verde que evite los peores efectos desencadenados por la crisis ambiental, y lo más importante, que estas políticas sean implementadas en un contexto más globalizado, abarcando el máximo de países posibles. La transición verde es un concepto general que trata de pasar de una economía basada en el carbono a una economía más sostenible y circular.
En este sentido, organizaciones públicas y privadas fomentan una transición verde hacia economías más sostenibles, para alinearse con los objetivos globales de descarbonización para el 2030 y el 2050. A nivel global, cada día salen más opciones de inversiones, bonos y financiaciones basadas en la sostenibilidad, que contemplan aspectos ambientales, sociales y de buena gobernanza. Los gobiernos y las grandes empresas siguen aferrándose a un modelo que nos conduce al desastre, a este ritmo de crecimiento necesitaríamos 1,75 planetas tierra y solo disponemos de uno.
¿Qué medidas ha tomado Europa para conseguir la transición verde?
Europa ha decido pactar compromisos ambicioso y tener protagonismo hacia prácticas más sostenibles. Una de las iniciativas más importantes para lograr la transición verde fue el Pacto Verde Europeo de la UE. El principal objetivo del pacto verde europeo, es hacer de Europa el primer continente climáticamente neutro del mundo, por lo cual han creado compromisos vinculantes con la implementación de la Ley del Clima de la UE.
Este Pacto fue formulado en 2019 como respuesta a la creciente amenaza del cambio climático. El acuerdo es la nueva estrategia de crecimiento de la UE, basado en prácticas ecológicas y en el uso eficiente de los recursos naturales, sin perder en competitividad y rentabilidad en el mercado internacional.
En primer lugar, propone reducir las emisiones en al menos un 55 % para finales de esta década. Para esto va a impulsar la transición verde y líneas de financiación para los siguientes frentes:
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Empresas y Sociedad: El nuevo Fondo Social para el Clima dedicará 65.000 millones de euros del presupuesto de la UE, y más de 86.000 millones de euros en total, para apoyar a los ciudadanos más vulnerables y a las pequeñas empresas en la transición verde.
Para garantizar la igualdad de condiciones entre empresas en el marco europeo, el nuevo Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (Carbon Border Adjustment Mechanism) garantizará que los productos importados también paguen un precio de carbono en la frontera.
Medidas europeas para transición verde en transporte
Como etapa intermedia, las emisiones de los coches nuevos tendrán que reducirse en un 55% y para las nuevas furgonetas un 50% de aquí a 2030. A partir de 2035 el objetivo es llegar a cero emisiones para todos los vehículos nuevos. Para esto, se van a implementar infraestructuras de recarga eléctrica y repostaje de hidrógeno a lo largo de las carreteras europeas.
Adicionalmente, a partir de 2027, el transporte por carretera de vehículos con emisiones tendrán que pagar por su contaminación. A partir de 2024, el sector de la aviación y el marítimo también tendrán que pagar para compensar sus contaminaciones.
Medidas incluídas en el pacto verde para la industria
Los países miembros buscan explorar las oportunidades para que la industria europea sea referencia en la transición verde con la creación de mercados tecnológicos y de productos limpios. El Plan Industrial busca asegurar el lugar de Europa como hogar de la innovación industrial y de la tecnología limpia promoviendo la creación de puesto de trabajo y financiaciones para proyectos sostenibles.
Medidas europeas para transición verde en energía
El plan REPowerEU, tiene como objetivo aumentar la capacidad de energías renovables, diversificando las fuentes de obtención de energía con el objetivo vinculante para 2030 de lograr un mínimo del 42,5%, con la ambición de alcanzar el 45%. Esto casi duplicaría la proporción actual de energía renovable en la UE. Además de la reducción de consumo energético, mejorando la eficiencia energética de los estados miembros en un 11,7%, también hasta 2030.
Medidas del pacto verde en construcción
Pretende al menos duplicar las tasas de renovación de casas y edificios en los próximos diez años, garantizando que las renovaciones promuevan una mayor eficiencia energética y uso de recursos. Contempla una serie de medidas individuales, como:
- Instalar aislamiento
- Reemplazar ventanas o puertas antiguas
- Mejorar los sistemas de calefacción
- Instalar paneles solares
- Así como fomentar la digitalización y mejora de la reutilización y del reciclaje de materiales
Los ciudadanos tendrán la oportunidad de acceder a los recursos del Fondo Social para el Clima para estas renovaciones. Adicionalmente, el sector público tendrá que reducir el consumo anual de energía en un 1,9% de todos sus edificios y renovar el 3% del total de sus edificios al año.
Medidas para conseguir la transición verde en biodiversidad
Restaurar la naturaleza se presenta como una solución rápida y barata para absorber y almacenar carbono. En este sentido, la UE ha creado la Ley de Restauración de la Naturaleza, que facilita el acceso a la financiación de iniciativas que promuevan la biodiversidad, y la recién propuesta, Ley de Monitoreo del Suelo, con el objetivo de mantener los suelos saludables para 2050.
La naturaleza de Europa está sufriendo un deterioro alarmante, lo que ya representa más del 80% de los hábitats en malas condiciones. Las propuestas incluyen la creación de sumideros naturales de carbono de aquí a 2030, capaces de almacenar hasta 310 millones de toneladas de CO2 equivalente, una de las iniciativas es plantar 3.000 millones de árboles en la UE y aumentar las áreas de conservación.
Sin embargo, la regulación por sí sola no será suficiente para impulsar la agenda estratégica hacia una transición verde. Requerirá una actuación colaborativa por parte de la sociedad, así como con el soporte de las empresas. La UE, sus Estados miembros y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) son los contribuyentes de financiación pública para evitar los impactos del cambio climático, especialmente a las economías en vías de desarrollo. La cifra alcanzó los 23.040 millones de euros en 2021.
La destinación de los recursos se exponen en la gráfica a continuación, según las inversiones en proyectos en las regiones geográficas.

¿Qué medidas propone España para alcanzar la transición verde?
La urgencia de que España redoble sus esfuerzos hacia prácticas más sostenibles no debe tomarse a la ligera. En un escenario en el que las temperaturas globales alcancen 2°C por encima de los niveles preindustriales, algunas partes en el sur del país tendrían más de 45 días al año en los que la temperatura máxima diaria superaría los 37°C. Varias áreas enfrentarían la posibilidad de más de seis meses de sequía cada año, lo que llevaría a una posible disminución del 25% en la disponibilidad de agua en las cuencas hídricas.
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Además, habría impactos perjudiciales en los rendimientos de los cultivos para el sector agroalimentario, así como para el sector turístico, que se vería gravemente afectado con las severas temperaturas en verano. En los últimos años, España ha puesto en marcha una estrategia de reformas de gran alcance, con objetivos ambiciosos para liderar la transición verde en la UE.
España tiene el potencial para desempeñar un papel de protagonismo. Eso se debe a los ricos recursos naturales, la infraestructura desarrollada y las profundas capacidades técnicas de los profesionales. La nuevas tecnologías bajas en carbono serán las facilitadoras críticas de la transición.
Esta oportunidad tecnológica, sumada a la disponibilidad de recursos naturales, hace de España uno de los países más determinantes para lograr los objetivos europeos. La Presidencia española del Consejo de la UE, ha trazado los siguientes objetivos para garantizar la transición verde:
- Reducir las emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero) en un 90% para 2050.
- Impulsar la transición hídrica, con el objetivo de reducir la demanda total de agua de un 5% para 2030 y del 15% para 2050.
- Reducir la intensidad de la energía primaria en un 36% y un 63% para 2030 y 2050, respectivamente, con respecto a 2015.
- Lograr que el 74% de la electricidad se genere a partir de fuentes renovables para 2030 y el 100% para 2050.
- Alcanzar el nivel medio de fiscalización medioambiental de los demás países europeos en 2030, incorporando criterios y métricas que promuevan una transición verde justa
- Aumentar la Superficie Agrícola Útil (SAU) destinada para la producción ecológica al 25% para 2030 y al 60% para 2050
- Implementar una tasa media de reforestación de 20.000 hectáreas anual, durante el período de 2021 a 2050.
En el escenario de cero emisiones netas, España se transformaría en un líder a nivel europeo, y una referencia en energía limpia. Sin embargo, lograr ese objetivo requerirá una importante inversión de capital. El escenario de cero emisiones netas requerirá una inversión de 2,5 billones de euros en tecnologías y procesos verdes para 2050. Esto equivale a 85.000 millones de euros por año, en promedio, lo que representa aproximadamente un 6% del PIB de España. Las áreas clave para la destinación de los recursos serán la energía, el transporte, y los edificios.
El papel de España en energías renovables
En primer lugar, España tiene una trayectoria en el liderazgo de las energías renovables en Europa. Ocupa la segunda posición en capacidad de generación de energía eólica, solo detrás de Alemania. Junto con el potencial de uso de recursos solares, eólicos y de biomasas, puede producir energía renovable a un costo menor que otras economías europeas.
De igual modo, España podría convertirse en uno de los productores más competitivos de hidrógeno verde, tecnología en desarrollo y necesaria para una descarbonización profunda en sectores que son difíciles de electrificar o que plantea problemas a la hora de reducir las emisiones.
España y los biocombustibles
En segundo lugar, los biocombustibles se plantean como una de las tecnologías más prometedoras hacia la descarbonización del sector del transporte, que cuenta con gran potencial en el territorio nacional, así como la electrificación del sector.
España y las construcciones sostenibles
Por último, las construcciones sostenibles o edificios verdes van a contar con incentivos, ya que desempeñan un papel muy importante en las políticas ambientales. Estas construcciones optimizan la eficiencia energética, el uso de materiales reciclados, limitan el consumo de agua y la producción de residuos. Todas las inversiones contemplan la creación de aproximadamente 1,1 millones de puestos de trabajo anuales durante las siguientes tres décadas.
El Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) 2021-2030, fue la herramienta creada hacia la reconstrucción verde de España. El PNACC se configura como un instrumento transversal de planificación que define objetivos, criterios, ámbitos de aplicación y acciones para construir resiliencia, anticipar y minimizar daños, además de definir las orientaciones para los sectores y la sociedad.